domingo, 15 de febrero de 2015

Charles Baudelaire



Embriáguense

Hay que estar ebrio siempre. 
Todo reside en eso: ésta es la única cuestión. 
Para no sentir el horrible peso del Tiempo 
que nos rompe las espaldas 
y nos hace inclinar hacia la tierra, 
hay que embriagarse sin descanso. 

Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, 

como mejor les parezca. Pero embriáguense. 

Y si a veces, sobre las gradas de un palacio, 

sobre la verde hierba de una zanja, 
en la soledad huraña de su cuarto, 
la ebriedad ya atenuada o desaparecida
ustedes se despiertan pregunten al viento, 
a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye,
 a todo lo que gime, 
a todo lo que rueda, a todo lo que canta, 
a todo lo que habla, 
pregúntenle qué hora es; 
y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, contestarán: 
“¡Es hora de embriagarse!" 
Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo, 
¡embriáguense, embriáguense sin cesar! 
De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca. 

4 comentarios:

  1. Embriagarse de poesía es lo mejor, hasta hacernos perder la franja temporal que ocupamos.

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  2. Mis embriagueces las voy distribuyendo bien.
    Así puedo sobrevivir.

    Besos.

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  3. Este poema de Baudelaire no lo conocía...Y es una gozada, si señor, hay que embriagarse para olvidarnos del tiempo, hay que apasionarse por la belleza, por el arte, por todo lo que hace crecer el espíritu, es la única manera de no morir lentamente en la monotonía de los días...Mi gratitud y mi abrazo grande, Rosina.
    M.Jesús

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