miércoles, 27 de febrero de 2013

Miedo y coraje

click en la foto para ampliar
El centro de estudios iberoamericanos de la Universidad de Alicante halla dos textos del escritor en su biblioteca personal que no se habían publicado

Perdidos, entre las páginas de uno de sus libros personales, han aparecido dos poemas manuscritos. De su puño y letra. Son unos versos inéditos, sin publicar, de Mario Benedetti. El miedo y el coraje son gajes del oficio/ pero si se descuidan los derrota el olvido / El miedo se detiene a un palmo del abismo / y el coraje no sabe qué hacer con el peligro / El miedo no se atreve a atravesar el río / y el coraje rechaza el mar del infinito, se lee en uno de ellos. 
El poeta uruguayo donó en 2006 al centro de estudios que lleva su nombre en la Universidad de Alicante toda su biblioteca personal de Madrid, unos 6.000 ejemplares, con dedicatorias de los principales escritores del siglo XX y algunas anotaciones manuscritas del propio Benedetti sobre sus lecturas. 
La semana pasada, durante el proceso de revisión y catalogación de este fondo bibliográfico, una bibliotecaria de la Universidad, María José Giménez, encontró unas cuartillas con dos poemas manuscritos entre las páginas de un ejemplar de Insomnios y duermevelas, el poemario que escribió en Madrid tras ser operado dos veces del corazón. 
La profesora Eva Valero, directora del Centro de Estudios Iberoamericanos Mario Benedetti en el campus de Alicante, asegura ahora, tras analizar la documentación, que ha sido “un hallazgo de gran trascendencia” y de especial significado para este centro de documentación e investigación de la literatura hispanoamericana. El catedrático, José Carlos Rovira y la propia Valero comprobaron en primer lugar que la letra manuscrita correspondía a la del escritor uruguayo, y luego indagaron en toda su prolífica bibliografía para comprobar el carácter inédito de estos estos dos poemas, titulados: Esperas y Miedo y coraje. Los dos expertos en literatura buscaron entre todos sus libros y revisaron las posibles referencias publicadas. Y no encontraron casi nada. Solo hallaron una pista: el poema Miedo y coraje fue recitado por Benedetti en público, a sus 82 años, el 23 de abril de 2002 en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, según publicó en su día el diario La Nación, que reprodujo algunos de estos versos. La lectura coincidió precisamente con la presentación del libro Insomnios y duermevelas editado ese mismo año. Semanas antes había presentado su último poemario en Montevideo, y en julio hizo lo propio en la Casa de América de Madrid, junto a Luis García Montero y Joaquín Sabina. En octubre del mismo año Benedetti lo presentó en Alicante, pero no leyó ninguno de esos poemas hallados ahora. “Este itinerario permite conjeturar que posiblemente Mario Benedetti leyó uno de esos poemas, no publicados, en Buenos Aires y luego lo llevaría dentro de uno de los ejemplares de Insomnios y duermevelas que dejaría en su biblioteca de Madrid, que luego donaría a la Universidad de Alicante”, apunta Valero. Poemas inéditos de Benedetti encontrados en la Universidad de Alicante. Los poemas encontrados no están recogidos en ninguno de los cuatro Inventarios (2002 y 2006), ni en los libros posteriores Canciones del que no canta (2006) y Testigo de uno mismo (2008). Valero, que contó también con la ayuda de María Victoria Játiva, responsable de la biblioteca de Filosofía y Letras de la Universidad de Alicante, solo tenía pendiente revisar uno por uno los poemas que aparecieron en su obra póstuma Biografía para encontrarse (2009), que contiene más de sesenta poemas inéditos hasta entonces. Pero en este libro, según certifica Valero, tampoco figuran estos textos. No obstante, es cierto que los profesores del campus de Alicante, han comprobado que en la vasta obra de Benedetti existe un poema titulado Coraje y miedo, que comparte título pero no contenido, y también en Inventario 3 hay otro poema titulado Esperas que tampoco corresponde con el hallado en la biblioteca del campus de Alicante. 
 El Centro de Estudios Mario Benedetti de la Universidad de Alicante se nutrió en buena parte gracias a la donación de la biblioteca de Mario Benedetti, cuando por cuestiones de salud de su compañera, Luz, regresaron a Montevideo. El poeta visitó varias veces el campus de Alicante donde fue investido doctor honoris causa, en 1997.

4 comentarios:

  1. Muy interesante, me han gustado enormemente. Aquí, desde Alicante. Bss.

    ResponderEliminar
  2. ¡qué curioso el rumbo que deciden tomar las letras, aún después de muertos quienes las escribieron!
    Un gesto tan impensado como el de guardar un papel con algunas notas manuscritas, se transforma más tarde en un hallazgo muy valorado por quienes ni se imaginaban semejante situación.
    Muy interesante.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. ...traigo
    ecos
    de
    la
    tarde
    callada
    en
    la
    mano
    y
    una
    vela
    de
    mi
    corazón
    para
    invitarte
    y
    darte
    este
    alma
    que
    viene
    para
    compartir
    contigo
    tu
    bello
    blog
    con
    un
    ramillete
    de
    oro
    y
    claveles
    dentro...


    desde mis
    HORAS ROTAS
    Y AULA DE PAZ


    COMPARTIENDO ILUSION
    ROSSINA

    CON saludos de la luna al
    reflejarse en el mar de la
    poesía...




    ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE MASTER AND COMMANDER, LEYENDAS DE PASIÓN, BAILANDO CON LOBOS, THE ARTIST, TITANIC ...

    José
    Ramón...


    ResponderEliminar
  4. No sé por qué me imagino que al contenido del poema lo sintiste cercano, como si esas palabras se hubieran juntado por alguna razón que quizás conozcas, o que alguna vez sentiste. A mi también me llegó dentro el poema, más allá de ese extraño milagro que es encontrar un poema desconocido, escondido entre los pliegues del olvido. Y es que del coraje y del miedo podría decir tanto...También me imaginé el poema recitado por Mario en la Casa de América, pensé en los momentos irrepetibles y en las oportunidades perdidas. Pensé en el tiempo. Y volví a acordarme del miedo, y del coraje...

    ResponderEliminar