Sucedió así de repente,
en un día no previsto,
un día que no figuraba en nuestro calendario.
Cogiste coraje y me leíste en negativo la frase que dormitaba desde siempre en el doblez de la servilleta.
En la que tanto creíamos.
Y a regañadientes, porque sé que te costaba desprenderte de los momentos que habíamos vivido, me entregaste;
las fotos del último viaje y las del bar en el que cada atardecer brindábamos por lo que éramos,
el libro que aún no habíamos leído,
el albornoz blanco que envolvía nuestros cuerpos,
aún, con frescura tuyas y mías
y tú última caricia,
¡pobre de ella!, resistiéndose a perderme.
Yo te dejé
mi segundo más largo detenido en tus labios,
el olor de mi piel entre las sábanas,
el poema que escribí mientras preparaba tu postre preferido,
una lágrima desorientada que se quedó adherida en tu dedo índice
y un pelllizco de mi tristeza humedeciendo tus pupilas.
En el espejo olvidé mi sombra en fuga
y el temblor de mis manos maquillando el adiós.
Ya ves....te oí decir.....
en un día no previsto,
un día que no figuraba en nuestro calendario.
Cogiste coraje y me leíste en negativo la frase que dormitaba desde siempre en el doblez de la servilleta.
En la que tanto creíamos.
Y a regañadientes, porque sé que te costaba desprenderte de los momentos que habíamos vivido, me entregaste;
las fotos del último viaje y las del bar en el que cada atardecer brindábamos por lo que éramos,
el libro que aún no habíamos leído,
el albornoz blanco que envolvía nuestros cuerpos,
aún, con frescura tuyas y mías
y tú última caricia,
¡pobre de ella!, resistiéndose a perderme.
Yo te dejé
mi segundo más largo detenido en tus labios,
el olor de mi piel entre las sábanas,
el poema que escribí mientras preparaba tu postre preferido,
una lágrima desorientada que se quedó adherida en tu dedo índice
y un pelllizco de mi tristeza humedeciendo tus pupilas.
En el espejo olvidé mi sombra en fuga
y el temblor de mis manos maquillando el adiós.
Ya ves....te oí decir.....
“los te quiero” y los “para siempre” acaban rebelándose contra la eternidad.










